Cenicienta dijo:
—No necesito saberlo.
Comprendí entonces la sobrecarga de secreto
que debía sostener
el amor elegido por entregas.
Cenicienta añadió:
—Enamorarse es apenas dos nombres
inclinados
a cada lado de un corazón dibujado a pulso.
Sus ojos, tensos como guerreros
en la danza previa al combate;
y mis manos, aprendices, deseando madurar en su cuerpo,
fueron la música elegida
para terminar de matarnos.

4 comments
Muy original!!
Muchas gracias, Amadeo. me alegra te guste y tu comentario. Un abrazo grande, querido amigo.
Wohhh, creativo y genial!! Me ha gustado, compi.
Un abrazo.
Muchas gracias, Raquel. Me alegra te haya gustado. Un abrazo grande, querida amiga.