Para ti, que nunca olvidas quererme. Que me enseñas que amar es una ciencia lenta que necesita de las ilusiones que habitan en la equivocación. Y que valoras mi identidad de hipótesis sagradas alrededor de un sol con tormentas. Para ti, que eres calma en temporal, luz entre tinieblas, grito de aliento en la desesperanza y silencio cuando el caos del mundo nos invade por los tímpanos. Para ti, que sabes del fuego en nuestras lenguas, del tacto que nos…