A destiempo
Cuando la realidad se convierte en una pesadilla, apagar la luz del sol parece una salida. La primavera de nuestro amor tuvo pocas flores. No supe homologar nuestros corazones ni vivir sin el ruido de los sables. Lamento la torpeza, haberte dejado sola en momentos cruciales -el nacimiento de Paula- y mi incapacidad para empaparme de ti como merecías. Pero, sin duda, mi mayor error fue suicidarme a destiempo.

