Cruzar el cielo en barca
Contra el temblor del mundo no basta la pastilla antisísmica. Son tiempos de nadie. Cuando nos venden la necesidad del hambre, conviene caminar con las botas puestas, con el rumbo aprendido, sin dejar fuera de la maleta aquello que sostuvo nuestra vida. A la pobreza, llamarla pobreza. Si la lluvia nos protege, no hagamos del relámpago una coartada, ni de la desgracia ajena un juicio. No hay otra ética. Las heridas no necesitan ayuda. Saben…
