Bailar
Bailar Un cortocircuito del prestado equilibrio que te sostiene, te aleja del abrigo de las costumbres. Te cuesta imaginar algo así. Nadie está preparado para esta forma de derrota que coloca la sordina sobre las ganas de bailar en un nuevo escenario cuyo mecanismo de encendido-apagado queda en manos del enemigo de la alegría. Hará falta un ímpetu insobornable en la piedra de cuerpo para ver el mar desde la ventana. La protección de los sentidos desatados llevarán más lejos…
